LOS PROBLEMAS DE LOS ANCIANOS

 

El curso del envejecimiento no implica necesariamente deterioro mental. En ancianos, aparecen niveles similares de funcionamiento intelectual a los de etapas anteriores, con el único requisito de haber llevado desde siempre una vida mentalmente "activa".

 

En investigaciones recientes en México se ha demostrado que el funcionamiento intelectual de las personas de la tercera edad es mejor en aquellas personas que desarrollaron una vida laboral activa. Esto quiere decir que en envejecimiento no necesariamente implica que las funciones mentales y la capacidad de racionamiento sean automáticamente disminuidas.          .

No obstante, con la edad aparece el declive en la capacidad de adaptación, que se traduce en la disminución o deterioro de algunas funciones fisiológicas y mentales; dentro de éstas, la más notable es la pérdida de memoria inmediata, que es mayor si requiere velocidad o se producen interferencias.

 

LOS ANCIANOS

 

MANTIENEN:

PIERDEN:

  • Vocabulario

  • Información general

  • Sentido común

  • Razonamiento aritmético

  • Personalidad (hacia extremos)

  • Razonamiento abstracto

  • Capacidad e aprender

  • Memoria

  • Velocidad de reacción

  • Atención – concentración

  • Control emocional

  • Organización espacio – temporal

 

Algunos de los factores que pueden sugerir deterioro mental son:

 

  • Propensión a perder o no localizar cosas.
  • Problemas de coherencia verbal.
  • Abandono personal (vestido, higiene,...).
  • Agresividad, ira.
  • Incontinencia.
  • Desorientación espacio-temporal.
  • Labilidad emocional

 

1. DEMENCIAS. En realidad, bajo este rótulo se engloban diferentes enfermedades que inciden de forma dramática en el funcionamiento intelectual del anciano, a partir del deterioro de las neuronas del cerebro. Es un trastorno crónico que incide en la memoria, la capacidad de concentración y el aprendizaje. Están asociadas en gran medida al aumento en la esperanza de vida, pues suelen aparecer a partir de los 70 años. Afectan más a las mujeres. Sus síntomas incluyen:

 

  • Tendencia a olvidar episodios recientes.
  • Recuerdos vívidos de hechos pasados, muy alejados en el tiempo (niñez, primera juventud), que, incluso, pueden ser absolutamente novedosos para sus familiares.
  • Dificultad progresiva para orientarse respecto del espacio y del tiempo, que desencadena un progresivo aislamiento.
  • Exageración de algunos rasgos de su personalidad, y aparición de facetas nuevas que toman la forma de "manías" (guardar cosas, esconder su dinero,...).
  • Desaparición de aficiones o hábitos.
  • No suele haber alteración de conciencia.

 

Alzheimer. Es la demencia más común, y de consecuencias más incapacitantes. Tanto la edad de comienzo como la velocidad del deterioro son variables, aunque suele iniciarse en edades avanzadas y con un curso lento y regular. Afecta progresivamente a todas las funciones intelectuales, desde la memoria o el reconocimiento de rostros hasta el pensamiento o el lenguaje.

 

1. ESTADOS CONFUSIONALES. Con frecuencia, como ya se ha comentado, la confusión es un síntoma de alguna enfermedad orgánica (infección, fallo cardiaco,...), accidente, o efecto secundario de algún fármaco, especialmente sedantes, o anti-Parkinsonianos. La avitaminosis también puede provocar confusión aguda.

 

Típicamente, lo más llamativo es la desorientación espacio-temporal, que tiene carácter fluctuante, con momentos de confusión seguidos de periodos de plena orientación.

 

2. TRASTORNOS PARANOIDES. Se presentan con alteración marcada de la conciencia que incluye ideas delirantes (estar perseguidos, ser mensajeros de algún acontecimiento especial,…) y en ocasiones, alucinaciones. También hay que desechar la influencia de los fármacos.

 

3. DEPRESIÓN. Hasta hace poco tiempo, se ha prestado poca atención a la aparición de comportamientos depresivos en los ancianos, tales como la tristeza recurrente o la pérdida de interés en acontecimientos de su entorno, en la creencia de que eran manifestaciones normales de la vejez. La depresión afecta más a las mujeres, en una proporción de 2:1, y en ancianos se presenta de forma poco típica, con pocos síntomas y de evolución lenta, asociada a enfermedad física y situaciones de pérdida o soledad. Algunas características pueden ser:

  • Pérdida del apetito.
  • Estreñimiento.
  • Problemas de sueño; reducción y despertar temprano.
  • Enlentecimiento general.
  • Sensación de pena, focalizada a veces en alguna pérdida (ser querido, cambio de domicilio,...).
  • Quejas sobre su estado de salud.
  • Respuesta positiva a manifestaciones de atención.
  • En ocasiones, episodios de agitación.
  • Alteraciones mentales (dificultades de concentración, autorreproches, pensamientos suicidas).

 

PAUTAS DE INTERVENCIÓN.  Según a las normas Terapeutas Geriátrica en Instituciones Geriátricas

 

1. EN DEMENCIAS.

  • Proporcionar al anciano un ambiente controlado y rutinario, donde su sensación de control sea grande. Siempre que sea posible, utilizar iluminación natural.
  • Establecer horarios y hábitos bien establecidos, facilitando con señales su reconocimiento. Instaurar cadenas de comportamientos.
  • Evitar la reorientación repetida, pues provoca frustración.
  • Desviar su atención, si repite las mismas preguntas.
  • Hablarles siempre de forma abierta y relajada, procurando mantener contacto ocular y expresión facial de agrado.
  • Reducir ruidos y otras circunstancias que puedan ponerles nerviosos.
  • Facilitar la consolidación de recuerdos recientes (fotografías, relatos,...)
  • Si hay problemas de sueño, eliminar las siestas, diurnas.

 

2. EN DEPRESIÓN

Ante todo, hay que evitar que cualquier comportamiento depresivo sea "premiado"; sobre todo los relativos al mantenimiento de actividades diarias (no quedar en la cama, aseo, vestido, comidas, paseo,...). Respecto del llanto, puede ser beneficioso como desahogo, pero debe evitarse que se convierta en una forma de asegurar la atención de los que rodean al anciano. Los problemas de sueño pueden paliarse mediante el control de horarios de sueño y vigilia, aunque la tendencia a levantarse temprano suele ser resistente a cualquier tratamiento.

 

Conviene ayudar a la realización de comportamientos "de actividad", incluso utilizando la instigación física. Suele ser muy útil asociar diferentes actividades del anciano, como cadenas de comportamientos, de forma que la consecución de la primera conducta facilite la aparición de las restantes.

 

En caso de riesgo de suicidio, que según en los últimos datos proporcionados en el curso de actualización Geriátrica del Hospital General de México; el riesgo de suicidio se presenta con una frecuencia del 8 % en cualquier etapa de la vida, pero aumenta con la edad y más aun cuando están recluidos en casas de reposo, ya que aumenta su nivel de depresión y el riesgo de suicidio aumenta en un 25 %. En estos casos se recomienda asistencia especializada, aunque conviene seguir las siguientes recomendaciones:

 

  • Tomar en serio las amenazas de suicidio.
  • Vigilar al anciano en riesgo, impidiendo incluso que permanezca sólo.
  • Tomar medidas de seguridad (cerrar la puerta, esconder objetos peligrosos,...).
  • Estar muy alerta respecto de un cambio de humor positivo, puede ser indicio de inminencia del intento de suicidio.

 

SUGERENCIA DE LA TERAPÉUTICA A SEGUIR EN CUSEN SC.

Algunas de las actividades recomendables genéricamente son:

 

  • Paseos al aire libre. Favorecen la capacidad respiratoria, activan la circulación sanguínea, favorecen la actividad mental y mejoran el estado general.
  • Actividades diarias. Favorecen el mantenimiento de una cierta autonomía (marcar números de teléfono, abrir y cerrar grifos, colocar la ropa en perchas, calzarse, etc.), al tiempo que afianzan hábitos de actividad.
  • Hábitos de salud positivos. También sirven para el mantenimiento de la autonomía funcional del anciano, al tiempo que previenen o controlan la aparición de problemas de salud. Dentro de estos hábitos podemos citar la higiene corporal general (ducha-baño, higiene buco-dental, higiene de los pies), horario de comidas, dieta sana, etc.          
  • Ejercicio no violento. El hábito de ejercicio diario ayuda a combatir los achaques naturales de la vejez, y ejerce un efecto benéfico sobre todo el organismo. Está comprobada su efectividad como reductor de los síntomas de ansiedad y estrés, y su efecto antidepresivo. Subir escaleras o jugar a la petanca, si se realizan habitualmente, son buenos ejercicios.
  • Evitar el sedentarismo. La inactividad predice una vejez patológica.
  • Respeto al horario y duración del sueño. Es una necesidad equilibrar la actividad y el reposo. En muchas ocasiones, el anciano duerme durante el día y sufre de insomnio nocturno. Una buena manera de evitar esta inversión del horario del sueño es mantener un adecuado programa de actividades diurnas.
  • Mantenimiento de la capacidad visual. La vista es un sentido de crucial importancia para relacionarnos con el entorno. Algunas normas de higiene visual son: no forzar la vista, utilizar las gafas y leer con luz adecuada. La conservación de la vista favorece, además, el hábito de la lectura, que permite al anciano adquirir conocimientos, entretenerse y estar al día de los sucesos del mundo.
  • Trabajos manuales. El estímulo de nuevos aprendizajes puede ser un motivador importante para el anciano. La actividad manual, además, permite ocupar el tiempo libre y ejercitar la mente.
  • Aficiones. Hacer crucigramas, puzzles o juegos de mesa también sirve para ejercitar la mente. Además, las aficiones colectivas evitan el aislamiento.
  • Relación con otras personas. Unas buenas relaciones sociales alargan la vida en cantidad y calidad, al tiempo que sirven para intercambiar afectos, participar de la vida social y favorecer el sentimiento de vinculación del anciano.
  • Conversación. Favoreciendo la expresión de emociones y la rememoración. Respecto de esta última, la evocación posee siempre un significado personal para cada uno y en los ancianos fortalece su autoestima, al tiempo que nos provee de información sobre aspectos que pueden ser relevantes en nuestra relación con ellos.

En términos generales se deberá implementar de manera rutinaria 6 técnicas de mejora de las diferentes tipos de memoria.

M. Sensorial: Se deberá colocar en lugares estratégicos relojes de pared de preferencia de manecillas, con el objeto de tener siempre presente el horario del día, así se mejora su ubicación diurna y nocturna. También es necesario colocar un calendario grande para que reconozcan el día lo los días de importancia.

M. Visual: Re deberán de realizar por lo menos 1 vez a la semana una terapia de recortes de periódicos o revistas, donde se buscara grupos de objetos, o situaciones especificas tales como frutas, personas, colores etc. Se realizará con tijeras sin pinta y bajo la supervisión del personal de enfermería.

También se deberá pedir a los familiares 10 fotografías personales de distintas épocas de su vida, donde se tratará de que el abuelo recuerde momentos y situaciones de cada una de las fotos. Las preguntas que ayudan a agilizar el proceso de memoria son: cuantas personas estaban ahí, que características tenía el lugar, y la historia general de cada una de las fotografias.

M. Auditiva: Se recomienda terapias llamadas "musicoterapia" Que no es mas que por medio de estaciones de radio propias de la época tales como EL FONÓGRAFO, se traslade mentalmente a esa época. La música de esta época resulta contraproducente esta terapia esta calculada en 4 hrs. diarias mínimo.

M. Táctil: Recomendable con gran éxito en pacientes demenciados, se trata de agotar al máximo su sentido del tacto, con el fin de que reconozca objetos personales, y la ubicación geográfica del lugar donde se encuentra. Otro método es tener diferentes superficies como 'lisa, rugosa, suave y preguntar al paciente cada una de ellas para que las identifique.

M. Intelectual: Estos ejercicios pueden ser desde sencillos como el juego del domino, hasta complejos como recordar secuencias numéricas, y ejercicios de memorización de frases sencillas. Antes de determinar que tipo de terapia de habrá de implementar aquí será necesario realizar la escala de Mini Mental a calificar con la calificación mínima de 20 puntos.

M. Emocional: Habrá de recordar y preguntar eventos cruciales de su vida tales como: su primer beso, la forma en que consiguió su primer trabajo, las actividades y el procedimiento de cada uno de sus trabajos realizados en su vida etc.

Todo lo anterior es con el fin de mejorar los manejos que realizamos dentro de nuestra institución, y con el objetivo de alcanzar una vanguardia en los cuidados Geriátricos.

 

Armantlo Castilla V

Nutriólogo de CUSEN

 

Bibliografía.

Thomas M. Walshe "desease neurologic"

Ralph Freiden. Journal of Geriatric.

Manual de geriatría Ed. Manual moderno